martes, marzo 28, 2006

SENDA DEL CARES. LA GARGANTA DIVINA

25 de MARZO de 2006

Punto de partida: POSADA DE VALDEON Punto de llegada: PONCEBOS
Mapa de la Ruta: TOPOGRÁFICO NACIONAL 080-II POSADA VALDEÓN; 055-IV CAIN; 056-I CARREÑA
Distancia total: 22 Km
Desnivel: 720 m en descenso. Casi al final hay que subir y bajar unos 100 m.
Tiempo estimado: Se puede hacer en 5 horas, pero hay que contar con 7 horas para disfrutarla.
Dificultad: MEDIA, por el kilometraje.
Orientación: FACIL, de la senda no es necesario salir.

DESCRIPCIÓN:

Hoy he conocido una nueva Senda del Cares. Es la tercera vez que hago este recorrido completo desde Valdeón a Poncebos, y la primera que no utilizo completamente la carretera para ir a Caín. Es por esto que digo que he conocido una nueva ruta.

El autocar nos deja en Posada de Valdeón (939 m) y debemos buscar el puente para atravesar el río por cuya orilla izquierda discurre el camino viejo de Caín, que también se dirige al cementerio. Por ello, debemos continuar por el camino más cercano al río cuando lleguemos a la primera bifurcación. Pasamos junto al embalse y la presa dejando una nueva desviación a la izquierda. Seguiremos por el camino sin desviarnos y contemplando las magníficas vistas que tenemos del Macizo Central, hasta llegar a la altura de Cordiñanes, que veremos a nuestra derecha al otro lado del río. En una nueva desviación cogeremos el camino que en descenso por la derecha nos llevará a la carretera en las proximidades del Mirador del Tombo. Es este lugar, presidido por un monumento al rebeco, un buen punto de contemplación de la montaña que nos rodea. Por ello existe una tabla de interpretación en la que se marcan los nombres de las cumbres visibles.

Abandonamos el mirador por la carretera y tras una pronunciada curva nos encontramos un nuevo camino que sale por la derecha y que podemos seguir. Este camino nos lleva nuevamente a la carretera, pero antes encontraremos un puente con un indicador de unos enterramientos tumulares. De nuevo en la carretera, continuaremos por ella hasta el siguiente sendero que la abandona por la derecha a pasar un nuevo puente. Es el Puente de Nuestra Señora que se encuentra a la altura de Sesanes y muy cerca ya de la ermita de Corona. En este paradisíaco lugar se levanta una pequeña ermita que según la tradición, fuel el lugar en el que fue coronado Pelayo como rey, tras la batalla de Covadonga.

Si queremos visitar el Chorco de los Lobos, ancestral sistema empleado para la caza de este animal, debemos dar marcha atrás y volver a la carretera. Nosotros seguimos camino por este bonito lugar en la orilla derecha del Cares, hasta el pueblo de Las Vegas desde donde podemos disfrutar de una estupenda vista de la Canal de Capozo que se escurre entre las Torres de Arestas y de los Cabritos. Atravesamos el puente de Santiján y volvemos a la carretera ya para no abandonarla hasta Caín.

Una imponente foz se abre ante nosotros. El río ruge entre las cercanas paredes y la minúscula carretera serpentea estrujada por las moles de piedra. Poco tiempo le queda a esta torturada carretera. Las pintadas en su asfalto y en las paredes de roca, indican la inminencia de la puesta en marcha de las obras de ensanchamiento. Atravesados los puentes Canceles primero, y Mabro a continuación, aparecen las primeras casas del hoy turístico pueblo de Caín.

Caín, otrora eminente pueblo ganadero, es en estos momentos un lugar de esparcimiento y una buena parte de los vecinos se dedica al turismo en sus variadas facetas. Recoletos hoteles, restaurantes, casas de aldea, salpican el lugar. La Semana Santa y los meses de verano, son las épocas gloriosas de este pueblo de montaña. La ruta que hoy transitamos plácidamente y sin tumultos, es en esos días un ir y venir continuo de gentes. El bullicio en Caín es enorme y complicado encontrar alojamiento o tan siquiera un sitio donde comer.

Tras un corto descanso para reponer fuerzas y líquidos, continuamos camino a la orilla del río pasando frente a una surgencia y las ruinas de un molino. Luego atravesamos un puente de piedra para pasar momentáneamente a la margen derecha del Cares. Pronto retornamos a la izquierda, esta vez por el Puente de la Presa de Agua, donde el río, hoy muy caudaloso gracias al deshielo, rebosa atronador dejando una blanca estela de espuma, para retorcerse por la estrecha canal que le permiten los murallones que tratan de cerrar el paso. Es la parte más angosta de todo el recorrido. Aquí el camino atraviesa un continuo túnel con balcones abiertos al río. Son los Túneles de Caín y es aquí donde da comienzo realmente la Garganta del Cares. Esta senda data de los años cuarenta del siglo XX. Se construyó para el mantenimiento del canal que 20 años antes había abierto la Electra de Viesgo. Anteriormente el paso a Bulnes y Poncebos se realizaba a gran altura por las laderas del Macizo Central que tenemos al otro lado del río. Durante nuestro recorrido podremos darnos cuenta de las dificultades de este camino hoy casi en desuso salvo para los montañeros que aún se arriesgan a utilizarlo parcialmente.

Ya el resto del camino no tiene pérdida. Se trata de seguir la pista cuidando las caídas de piedras y previniendo los posibles despistes que nos puedan hacer tropezar. Como iremos viendo, los precipicios a lo largo de la senda son grandes y cualquier descuido puede ser fatal. Pero es un camino cómodo y debemos disfrutarlo.

Atravesados los Túneles de Caín, la estrechura de la garganta comienza a abrirse y llegamos a una zona con un pequeño puente de madera y una caseta en la otra orilla. Es La Puente de Casiellas y el lugar y riega del mismo nombre. Es también el final de una de las canales más anchas y bonitas del Cares, la Canal de Dobresengos que baja desde Cabaña Verónica o de la Collada de Caín, cerca del Torrecerredo, atravesando el Hoyo Grande Cimero y el Hoyo Grande Bajero hasta desembocar en el Cares.

Atravesamos una zona donde el canal se encuentra muy bajo poco antes de cruzar un nuevo túnel y dejando a la izquierda la Canal de La Teja. Ya desde la salida del túnel vemos el siguiente hito de la ruta: el Puente de los Rebecos que nos transporta a la orilla derecha separándonos del canal de la Electra. Poco antes de retornar a la orilla izquierda por el Puente Bolín, vemos desbordarse el agua de la canal al otro lado del río. Entre el Puente de los Rebecos y el de Bolín, parte el antiguo camino de Bulnes denominado La Tranvía, que pasando por Cuesta Duja se dirige al Horcado Turonero para subir por la Canal de Piedra Bellida hasta la Majada de Amuesa y de aquí, por la canal del mismo nombre, bajar a Bulnes.

Ya en la margen izquierda, que no abandonaremos en el resto del camino, pasamos junto a un indicador que nos señala el inicio de la concurrida Canal de Trea por la que se accede a las praderías de Ario y de allí a Los Lagos de Covadonga. Una ruta muy frecuentada y bonita, no exenta de ciertos peligros.

Poco más de media hora nos llevará llegar a Culiembro ya en la parte asturiana de la ruta. Entre tanto, los túneles, barrancos y canales nos mantendrán entretenidos admirándolos y haciendo fotos. Iremos dejando a derecha e izquierda diversas canales como la de Cabrerizas, poco antes de La Sota, y la Riega Las Párvulas, donde entramos en el Principado de Asturias, estas por la izquierda. Mientras por la derecha tenemos las canales de Recidroño, Ría y La Raíz. Ya en Culiembro (240 m), que en tiempos tuvo iglesia, la Canal del mismo nombre baja por nuestra izquierda desde los altos puertos de Ostón, mientras por la derecha por Pando Culiembro Finaliza la Canal de Piedra Bellida que baja de Amuesa a cruzar el Cares por la Puente Viella o Puente Pando. Una cabaña adosada al canal nos marca la situación de este cruce de antiguos caminos, donde se unen las vías de Los Lagos y Covadonga con Bulnes y Caín. Le siguen la Canal de la Raya que también baja de Ostón, y las de Saigu y el Escaleru por la izquierda y las de Sabugo, fácilmente identificable por la surgencia del Farfaó que tiene a sus pies y que baja de la Sima del Trave 1500 metros más arriba, la de Estorez y la de Dureyu muestran sus inclinados planos por la margen derecha.

Ya nos queda el último tramo de la ruta y cuando el cuerpo está más cansado, llega el único repecho importante en subida: Los Collaos. Existe aquí la posibilidad de descender al tramo de ruta que a orilla del río se dirige a Poncebos. Para ello debemos utilizar el sendero que con rumbo sur recorre el pedrero que desciende al Cares y tras cruzar un hombro unos metros más atrás, desciende rápidamente hasta situarse a la altura del río. Pero es un poco peligroso este camino por la caída de piedras de la ruta superior. Para los que no optaron por esa opción, no queda más remedio que sacar las fuerzas que nos queden y poco a poco ir ascendiendo por el polvoriento camino los escasos cien metros de desnivel. Con las altas temperaturas del verano esta cuesta se hace insoportable. Alcanzado el punto más alto (376 m), solo resta descender con cuidado el pedregoso camino que tras algunas revueltas finaliza en la comentada pista a orillas del río y muy cerca del comienzo del camino que sube a Bulnes por la Canal del Tejo.

Un corto tramo de carretera asfaltada y un túnel, es lo que nos separa de los restaurantes de Poncebos (218 m), de donde parte la carretera que sube al pueblo de Camarmeña, donde el canal que venimos siguiendo desde Caín, se precipita en dos grandes tubos metálicos hasta la central eléctrica de Poncebos. En este pintoresco pueblo existe un magnífico mirador del Picu, del mítico Urriellu.

Aquí finaliza una de las rutas más gratificantes y sencilla de todas las que hay en Picos de Europa. El camino es único desde Caín y no hay posibilidad de perderse en él: no tiene salidas. La longitud puede ser un poco larga pero tiene a favor que es prácticamente llano y de buen caminar. Una ruta que ningún caminante debería despreciar. Que la disfrutes compañero.

martes, marzo 21, 2006

SEMI CIRCUNVALACIÓN DE LA VEGA DE COMEYA

18 de MARZO de 2006

Punto de partida: LAGO ENOL (CANGAS DE ONIS)
Punto de llegada: GAMONEDO (ONIS)
Mapa de la Ruta: TOPOGRÁFICO NACIONAL 055-II INGUANZO
Distancia total: 15 Km
Desnivel: De Subida máximo 120 m. De Bajada 555 m.
Dificultad: BAJA (La bajada desde Llano Cantu a Gamonedo es un sendero estrecho por el que hay que andar con precaución)
Orientación: FACIL (Prácticamente estamos viendo la ruta todo el rato)

DESCRIPCIÓN:

El autocar nos deja en el aparcamiento de Bufarrera junto al Lago Enol (1070 m), donde, si el tiempo lo permite, tendremos una preciosa vista de la Torre de Santa Maria. Desde el aparcamiento podemos contemplar una buena parte de la ruta que haremos. Si nos acercamos al borde del aparcamiento, veremos a nuestros pies la Vega de Comeya, una llanura formada por un antiguo lago glaciar y cerrándola, una pequeña sierra con dos puntos más altos que son la Porra Uberdón a la Izquierda y la Cabeza Salgaredo a la derecha. Aproximadamente en el medio de los dos, se encuentra el collado de Llano Cantu de donde parte el camino de descenso a Gamonedo de Onís.

Desde el aparcamiento nos dirigimos al cercano Lago Ercina por cualquiera de los caminos o carreteras existentes, aunque el más entretenido es atravesando la mina. Llegados a las inmediaciones del Ercina, seguiremos la marcada pista que con rumbo este se dirige a la Majada de Belbín, dejando a la izquierda las cabañas de La Llomba, mientras que a la derecha podemos ver las estribaciones del Pico Llucía. Frente a nosotros irán apareciendo las primeras cabañas de Belbín y se yergue altanera la picuda figura del Jascal. Más a la derecha podremos contemplar el enjambre de cumbres del Macizo Central, donde fácilmente distinguiremos Peña Castil, el Urriellu, Cabrones y Torrecerredo.

Llegados a la Vega de Belbín y tras contemplar las recoletas cabañas que la forman, seguiremos el sendero que parte hacia el norte encaminándonos a una curiosa mole rocosa. Se trata del Cantón de Texeu, por cuya ladera oeste sigue nuestro camino, después de atravesar la Vega Las Mantegas (1043 m). Una pequeña cuesta empedrada y señalizada como el PR-PNPE-8 en dirección a Demues, nos acerca al Collado Camba de donde parte una amplia pista de tierra, apta para turismos.

Seguiremos por la pista unos metros, siempre con la mirada puesta en nuestra primera cumbre, Cabeza Salgaredo, para buscar el mejor sendero que en descenso primero, nos aupará luego al Collado Salgaredo (1015 m), cerca de una pequeña formación rocosa que deberemos pasar por su cara norte, siguiendo un sendero que se pierde entre la maleza. Debemos buscar siempre los pasos en los que menos altura perdamos.
La subida a la Cabeza Salgaredo la realizaremos buscando su hombro más sureño, para continuar después por los senderos del ganado hasta alcanzar su cumbre (1136 m). Esta modesta cumbre es un magnífico mirador de Picos. Las vistas al sur, con la Vega de Comeya en toda su extensión a nuestros pies, nos permiten contemplar un sinfín de cumbres: los cercanos Pico Llucia, Bricial y Enol, que rodean los Lagos, para ir ascendiendo hasta las hoy níveas cumbres del Cotalva, el Requesón, La Torre de Santa Maria, la Canal Parda, Traviesos, la zona del Jultayu que nos da paso al Macizo Central, con el Torrecerredo, Cabrones, Dobresengos, Neveron, Urriellu y Castil. Por la izquierda cierra la vista el Jascal y por la derecha, nuestra próxima cumbre la Porra Uberdón, no sin antes fijar la mirada en el Tiatordos que asoma por detrás de la Porra de Enol. Las vistas por el norte no desmerecen en nada y abarcan desde la Porra Uberdón por el oeste, continuando con la Sierra del Sueve, para continuar con la de Escapa, Benzúa y final en el Cuera.

Como ya está bien de contemplación, seguimos camino al oeste, a buscar la bajada por todo el límite entre los concejos de Onís y de Cangas de Onís. El descenso es fácil y pronto nos situamos en el Collado Llano Cantu (901 m) donde deberemos volver para coger el sendero que vemos recorrer a media altura, toda la sierra de la Porra Uberdón. Iniciamos el ascenso por el sendero que va casi pegado al cierre de alambres y poco a poco ganamos altura hasta situarnos en la cumbre de la Porra Uberdón (1055 m). Similares vistas que las que tuvimos en Salgaredo, aunque en esta ocasión podemos ver mejor el Tiatordos y las cumbres anejas a él.

Hechas las fotos de rigor, continuamos ruta. Algunos optan por seguir por la cresta para luego bajar por la empinada ladera al encuentro del sendero que los lleve a Gamonedo. Es factible pero la inclinación es grande y el piso con hierva seca, ofrece pocas garantías. Nuestra intención es conocer el mencionado sendero que recorre la Cuesta Rebucán y para ello retornamos al Collado Llano Cantu. Atravesamos la alambrada y por entre la maleza buscamos el inicio del sendero
que al principio está poco marcado, pero que pronto se hace más ostensible. A nuestros pies se abre el precipicio de la cañada de la Riega de la Jalona, pero nuestros pasos se afianzan en el estrecho sendero, cuidando siembre de no tropezar ni resbalar en las piedras que aparecen en él. Debemos extremar las precauciones en los pasos de las riegas que debemos cruzar, pues la piedra y la humedad no son buenas compañeras de viaje. El camino es casi horizontal al principio, con algunos sube y baja. Pasada Las Maedas y la Riega la Carrera, el camino se acerca al Collado Peredo al pie de La Corona el Cantu, roca caliza rodeada de verde. Aquí una riega que desciende rauda con dirección noreste, nos encamina a las inmediaciones de un abrevadero que vemos más abajo. En este punto encontramos un sendero al oeste, que pronto nos deposita en un camino más ancho que entre prados nos lleva ya directos a la parte alta del pueblo de Gamonedo (500 m), El Esprón, donde tras cinco horas de tranquila caminata, concluimos la ruta de hoy.

Para aquellos que no puedan hacer la ruta en travesía, tienen la posibilidad de bajar desde la Porra Uberdón a la Vega de Comeya y desde aquí, bien continuar por la pista que sale con rumbo oeste del Collado Uberdón hasta la carretera de Covadonga a Los Lagos en la Güesera por debajo del Mirador de la Reina, o bien cruzar Comeya y en las inmediaciones de La Concentradora subir a Bufarrera por la canal conocida como El Escaleru.
JAFPA

lunes, marzo 13, 2006

UN PASEO POR EL CAMIN REAL DE LA MESA NEVADO

11 de MARZO de 2006

Para hoy teníamos la ruta desde el Puerto de San Lorenzo hasta el pueblo somedano de Villarín, en el Valle de Saliencia, con ascensión previa al Pico Michu. Pero el hombre propone y la climatología todo lo descompone.

Condiciones adversas de niebla y lluvia, que junto a la abundante nieve caída presagiaban pocas posibilidades de hacer la ruta prevista. En la confianza vana de que el tiempo mejorase lo suficiente, iniciamos la ruta por el Camin Real con rumbo en principio a Piedrajueves. Penosa andadura para los que abrían camino, pues la nieve era abundante. Siguiendo fácilmente la amplia pista existente, hoy extraña por la nieve que la cubría y siguiendo huellas que bien parecían de oso, llegamos hasta la Venta de Pidrajueves, cuyas cabañas apenas resaltaban en el paisaje, pues la niebla se hacía más espesa.

La extensa planicie del Puerto de Piedrajueves se convertía en un todo blanco turbio por la mezcla de nieve y nubes, sin permitir ver nada que nos pudiese prácticamente orientar. Tras algunos intentos, decidimos al fin desistir de la ascensión a l Michu, pues poco a poco la niebla se hacía más espesa y el frío y el agua no presagiaban ninguna mejoría.

Retornamos sobre nuestros pasos y siguiendo la huella del ascenso, descendimos al Puerto de San Lorenzo, donde nos esperaba el autocar, al que despedimos para que nos bajase a recoger al tevergano pueblo de Villanueva para desde allí dirigirnos a Teverga a degustar el magnífico menú de las Jornadas Gastronómicas de Primavera, a base de fabes con jabalí, caldereta de cabritu y arroz con leche.

JAFPA

martes, marzo 07, 2006

PICO TORRE Y CARCABA TEBRANDI

4 de MARZO de 2006

Pesquerín es un pequeño pueblo de Piloña, al que se accede por una carretera estrecha que saliendo de las afueras de Villamayor, dirección Santander, se dirige a los pueblos de Mones y Pesquerín.

Salimos del pueblo (370 m) por una amplia pista que sale por encima de las últimas casa ganando altura rápidamente y dirigiéndose a los tramos de pista hormigonada que podemos ver dibujadas en las laderas del monte que tenemos de frente. A derecha e izquierda dejamos todos los senderos que parten de la pista principal y ascendemos decididos hasta el final de la pista.

Mirando atrás, contemplamos una bonita silueta del Sueve con sus crestas pintadas de blanco, que se alza sobre la planicie salpicada de enjambres de casas. Abajo queda ya Pesquerín. Nos introducimos en la hendidura que se forma entre los picos Foyos por la derecha y Forcos por la izquierda y tenemos una nueva cumbre frente a nosotros, por cuya ladera este (izquierda), discurre un sendero que nos llevaría a la braña del Corralín. Nuestro camino sigue de frente, con dirección sur para ir remontando el picacho que tenemos de frente sin necesidad de alcanzar su cima, ya que el sendero pasa a la vertiente oeste y continúa por esa ladera hasta el collado que lo separa del Pico Torre. Alcanzamos el collado y continuamos por la arista hasta coronar la mojonada cumbre en pocos minutos. Una extraña cruz formada por dos grandes muelles y un buzón montañero colocado en la navidad de 1999 por el Grupo de Montaña San Ignacio, acompañan al vértice geodésico del Pico Torre (828 m).

A nuestros ojos se abre un ingente abanico de paisajes. Por el norte, el ya mencionado Sueve sobre el fondo del mar y más a la derecha las recortadas siluetas de algunos de los picos visitados hace poco: La Corona del Castiellu, el Mofrecho, el Benzua. Y más a la derecha la hoy más extraña silueta que habíamos visto del Cuera, con sus cumbres cubiertas de nieve y un rayo de sol que se refleja en ella, dándole una luminosidad especial. Al este, un enjambre de cumbres blancas se entremezclan con las nubes que cubren el Cornión. Se destacan claramente las cercanas Mota Cetín y el Cunio, el Pierzu...Por el sur, nuestro próximo objetivo la Cárcaba Tebrandi , el Niañu, Peña Brava y la blanca y piramidal figura del Vízcares con el Maoño detrás, acompañados de un sinfín de cumbres nevadas a manera de muralla impenetrable.

Valles y montañas menores nos rodean proporcionándonos ideas para próximas salidas. Hechas las fotos de rigor, continuamos camino descendiendo a la majada del Corralín que se encuentra a nuestros pies en la collada que nos separa de la Cárcaba Tebrandi. Caminando entre las destartaladas cabañas, confluimos con el GR-105 de la Ruta a Covadonga. Lo seguimos fácilmente lomera arriba, hasta terminar en la cumbre de la Cárcaba (868 m), que nos depara similares vistas a las que disfrutamos en el Pico Torre. El viento con fuertes ráfagas, hace acto de presencia y nos obliga a apurar el trabajo: hacer las fotos y cubrir tarjetas, amen de recuperar fuerzas y líquidos perdidos en la calurosa ruta.

Ladera abajo con dirección sur, nos acercamos a la Collada Tebrandi con algunas cabañas diseminadas. Tomamos un camino que con dirección sureste nos conduce a un pequeño colladín verde a la izquierda del Cantu Macules. De aquí seguimos el camino atravesando las cabañas de Obenes y cruzando la riega para seguir un marcado sendero que nos conduce a las cabañas de Cuerries desde las que nos descolgamos por un vertical bosquecillo en busca del cauce del río Color que hoy resuena por la abundante agua que transporta. Llegados a la altura del río, una magnífica pista, apta para coches, nos conduce casi en llano, hasta el pueblo de La Matosa, donde bien por la carretera o bien por un camino que sale en lo bajo del pueblo y que continua por los prados adyacentes, finalizamos el recorrido de hoy en la carretera AS-339 (190 m) de Sevares a San Juan de Beleño.

Una sencilla ruta de unas 5 horas, sin grandes esfuerzos, que nos proporciona unas estupendas vistas de la Cordillera y de todas las sierras interiores del centro de Asturias. Lastima que las nubes no nos dejasen contemplar los Picos de Europa, ya que este sierra es un buen mirador del Macizo Occidental.

JAFPA