Punto de partida: ALTO DE LA COBERTORIA (QUIROS)
Punto de llegada: LINDES (QUIROS)
Mapa de la Ruta: MAPA TOPOGRÁFICO NACIONAL 77-II BARZANA Y 77-IV TORREBARRIO
Distancia total: Aproximadamente 25 Km
Desnivel: De Subida 695 m. De Bajada 924 m.
Tiempo estimado: 7 a 8 HORAS
Dificultad: MEDIA por la distancia
Orientación: FACIL
DESCRIPCIÓN:
Al alto de la Cobertoria desde Oviedo, se puede llegar por la
parte quirosana o por la lenense. Actualmente se encuentra en mejor estado la carretera que sube desde Barcena, ya que está recién asfaltada mientras que la que viene por Pola de Lena se encuentra en obras y hace bastante tiempo que estas, están paradas.
En Oviedo cogemos la nueva autovía A-63 con dirección Grado /La Espina hasta la salida 9 que nos desviamos hacia Trubia. Hacemos la rotonda de Soto, dirección Trubia y entramos en la N-634 un corto recorrido, para coger a continuación en el barrio de Molina, la AS-228 dirección Teverga. A la salida de Caranga de Abajo, continuamos de frente por la AS-229 con dirección a Bárzana de Quirós. Pasado Bárzana, en Santa Marina, cogemos la carretera AS-230 con dirección a Pola de Lena, hasta el punto kilométrico 11, alto de la Cobertoria, lugar en el que se cruzan cuatro caminos: la carretera por la que nosotros llegamos, que continúa hacia Pola de Lena, otro por la izquierda que se dirige al Prau Llagüezos, lugar en el que se celebra una afamada Fiesta del Cordero, y un cuarto que se dirige a Lindes por la derecha. El vehículo que nos tenga que recoger, puede seguir por esta carretera QO-5, hasta Lindes, aunque desconozco el estado de la misma en el tramo comprendido entre Las Llanas y la carretera QO-4 que va desde Santa Marina a Lindes. Por ello, salvo que se tenga seguridad, es preferible retornar por la misma carretera hasta Santa Marina y allí coger la QO-4.
En el Alto de la Cobertoria (1.179 m), podemos contemplar
mirando al sur, nuestro destino. Claramente se ve, si el tiempo lo permite, la redondeada mole de La Carba Valseco rodeada de otros picos de mayor alcurnia, Tapinón, Siegalavá, y vigilada de cerca por la otra mole inmensa de la Peña Rueda. Nuestro camino sale desde el mismo alto, a la izquierda de la carretera que indica a Las Llanas y Lindes. Es un sendero que pronto se mete entre matorral. Podemos remontar a la izquierda el promontorio del Pico Bildeo (1.242 m) y continuar por la cresta. De todos modos, el sendero alcanzará la lomera del cordal poco más allá del Bildeo, para continuar a caballo de la sierra divisoria de los concejos de Lena y Quirós.
Por Cual Puercu (1.152 m) el sendero se convierte en amplia pista que llega por la derecha desde la QO-5 con dirección al pueblo lenense de Zureda. Después de un tramo en llano comienza la primera cuesta importante del día. La pista se retuerce en dura pendiente, atravesando un bonito bosque de hayas. La cuesta y el bosque finalizan al unísono en una abierta collada. Estamos en Porciles (1.347 m).
La pista desciende por las praderas de Prau Porciles, siempre con vistas a nuestro destino, aunque las nubes tratan de impedirnos su visión. El tiempo va empeorando y algunas gotas de lluvia ya nos hicieron sacar el chubasquero. En el Valle a nuestra derecha, aparece primero el pueblo de San Melchor, Cortes, iluminado por un tímido arco iris, efecto de la mezcla entre el sol que da en el valle y las gotas que a nosotros nos están mojando. Poco más adelante también aparece Lindes, nuestro destino final y mirando atrás, vemos todo el valle de Quirós con algunos picos bien conocidos: Peña el Alba, el Gorrión y la Forcada. Por la parte lenense, vemos el valle de Valgrande y la cicatriz de la autopista a León.
Llegamos a un cruce de pistas y dejamos la que continúa a la izquierda y que baja a Zureda. Nos encontramos en el Barraal. A la derecha dos pequeñas cotas son el Brradalin y el Barraal. Más adelante y a la izquierda del sendero, tenemos el Cuetu Chobos. La pista se convierte en sendero y
desciende un poco para meterse entre los carrascos y las fayas. El camino se cierra ligeramente para abrirse de nuevo una vez traspasado el collado que se forma en la cara sur del Cuetu Chobos. Vuelve a llover.
Subimos por una pradera hasta alcanzar un collado desde el que ya vemos cerca el Pico Busbigre. Esta empericotada peña caliza la pasamos por su cara sur, dejando a la derecha una cabaña con una buena muria. El camino desaparece y aquí es donde debemos fijarnos y leer con atención. Un sendero casi imperceptible del ganado pasa por una zona de piedras sin perder altura, antes más bien la va ganando para luego girar repentinamente a la derecha a buscar la peña y pegados a una lisa pared de caliza, el minúsculo sendero continúa para buscar un horcado por el que pasamos a las amplias praderas de las Cochadas, anteriores a la Carba Valseco.
La lluvia arrecia y la niebla cubre la Carba. Paramos por unos instantes a la espera de tener mejor visibilidad y luego optamos
por seguir el cierre de alambrada que sube por la fuerte pendiente de la Carba. Marcados senderos de las vacas nos van guiando por la dura subida hasta alcanzar la parte central de la amplia peña. Luego, desde la lomera, solamente resta seguir por la cresta para auparnos en la cumbre de la Carba Valseco (1.874 m), con el valle que le da nombre a nuestros pies.
Tirando de memoria y con el mapa en la mano, ya que las vistas son nulas a causa de la niebla, por el suroeste tenemos el Tapinón y el Siegalavá al otro lado del Valle Valseco. Al norte de ellos se abre una agreste hondonada que forma la Foz Pequeña, con el Abedulón y Peña Arpín como guardianes de su entrada. Más al norte, Quirós y el Aramo cerrando el amplio valle. Y por el este, el Valle de
Valgrande con la autopista y el camino por el que vinimos.
Descendemos a Valseco buscando el mejor paso entre la caliza y las pequeñas praderas del la Carba, para ganar el marcado sendero que pasa por el valle e ir bordeando las praderas que bajan del Tapinón por su cara norte. El camino se dirige a Fondos a los pies del Pico Abedulón. Nuestra idea era descender al profundo valle por el que discurre el río de la Foz Pequeña y continuar por él hasta Lindes, pero un pastor que encontramos en el camino, nos advirtió de las malas condiciones en las que se encuentra este paso debido a los destrozos hechos por el agua, lo que podía complicarnos mucho el paso por dicha foz. Ante estas premisas y teniendo en cuenta que el tiempo no es nada favorable, optamos por hacer el descenso a Lindes por la bien conocida Foz Grande. Para ello salvamos el descenso a la hondonada del inicio de la Foz Pequeña para ganar las praderías de Busdongo pasando entre el Chegu, hoy seco y la Peña Arpín. Un duro
descenso nos acerca a una muralla de escobas que nos separan del Río de la Foz Grande. Buscamos el mejor paso entre las escobas y atravesado el río, seguimos sus aguas por el sendero que se forma en su orilla izquierda. Nos metemos en la foz y tras atravesar nuevamente el río, seguimos por el camino que discurre por la derecha y que se adentra en un bonito y tupido bosque.
Un nuevo cruce del río, este de mayor dificultad si el cauce viene crecido, nos sitúa en la penosa subida al Collau. No es que sea nada del otro mundo, pero con lo que ya llevamos de camino se nos hace la ascensión más dura. Encima vuelve a llover pero en esta ocasión fuertemente. Alcanzamos el Collau (1.266 m) caminando por el río en que la fuerte lluvia convirtió el camino. Avanzamos por la pradera hasta encontrar un sendero que por la izquierda y tras cruzar una portilla, se adentra en un bosque de hayas. Es el camino de Manin. Podemos seguir de frente por el camino que traíamos y alcanzaremos igual Lindes, pero optamos por seguir a Manin para e
vitar las embarradas zonas existentes en él. Alcanzamos un pequeño claro que se abre a la izquierda y seguimos el camino que ahora desciende por el bosque en múltiples revueltas. Atravesamos una portilla y nos encontramos en Manin Fonderu. Seguimos el descenso por camino más ancho hasta la unión con el que habíamos abandonado más arriba. El agua sigue cayendo con fuerza y el camino en descenso, casi es un río. Pero Lindes ya está cerca y la visión de las primeras casas nos anima la mermada moral. Entramos en el pueblo y ya junto a la iglesia encontramos el autocar que nos está esperando. Nuestra llegada a Lindes (950 m) coincide con el final de la lluvia. Sin comentarios.












