miércoles, diciembre 09, 2015

PICO GALLO 1556 m



5 de DICIEMBRE de 2015

Punto de partida: CARMENES (LEON)
Punto de llegada: CARMENES (LEON)
Mapa de la Ruta: TOPOGRÁFICO NACIONAL 103-II VILLAMANIN
Distancia total: Aproximadamente 12 Km 
Desnivel: De Subida  498 m.      De Bajada 498 m. 
Tiempo estimado: 4 HORAS
Dificultad: BAJA
Orientación: FACIL

DESCRIPCIÓN:

Cármenes es un pueblo de la provincia de León, al que se llega por la N-630 hasta Villamanín, donde tras atravesar el pueblo, seguimos por la LE-312 que nos lleva por Fontún y Barrio de la Tercia, antes de llegar a Cármenes.

Partimos de la plaza de la iglesia de Cármenes, flanqueada por un bonito edificio barroco del siglo XVIII, que perteneció a la familia de los Fierro y que se la conoce como Casa Solariega o Casa Rectoral.

Pasamos a su lado caminando por la carretera dirección a Villamanín; tras pasar junto a una fuente seca a la izquierda, con un gran escudo, seguimos por la carretera hasta que esta comienza a girar a la derecha. Entonces la abandonamos para continuar por la calle Demetrio Lopez Aller. Cuando llegamos al primer desvío, junto a una nueva fuente, a su izquierda, vemos un indicador de la Ruta del Pico Gallo, colocada en la pared a ras de suelo. Seguimos de frente hasta que se termina la calle y vemos un indicador que nos direcciona a la carretera de Villamanín. Abandonamos la calle asfaltada y seguimos de frente ya por camino de tierra. Enseguida nos encontraremos con un nuevo indicador de la ruta, esta vez sobre un poste de madera a nuestra izquierda.
 
Tras un corto espacio por la pista de tierra, volvemos a la carretera, pero enseguida aparece nuevamente la pista a la izquierda y seguimos por ella. Caminamos entre campos y siempre muy cerca de la carretera. por momentos casi se pierde la pista y se convierte en sendero para volver a encontrarla nuevamente, en una nueva bifurcación a la carretera.
 
A partir de aquí nos separamos definitivamente de la carretera y tomamos dirección suroeste. El camino comienza a empinarse ligeramente, pasando junto a dos edificios en forma de "U", para el servicio del ganado. Tras dejar a la derecha el segundo, la pista gira bruscamente a la izquierda, este, permitiéndonos contemplar nuestro camino hasta un pequeño collado donde hubo una majada que se parapetaba contra las rocas de la izquierda.
 
La pista continúa su ascenso, alcanzando un punto en el que tenemos un panel indicador, que nos da los nombres de los montes que tenemos enfrente. Un buen mirador donde podemos hacer un alto para contemplar el paisaje.

Ante nuestros ojos tenemos el Bodón de Cármenes y el Viso, como más cercanos. Pero también tenemos vista al Pico Laguna, al Morgao, al Faro o al Huevo por la izquierda, mientras que por la derecha contemplamos el Cueto Cabañas y casi tapado, el Bodón. Si el tiempo es bueno, hasta podemos ver la silueta del Espigüete. Más cercano a nosotros vemos el objetivo del Día: el Pico Gallo.

Continuamos subiendo por la pista hasta la collada Fin Trasnorios desde donde atacaremos la subida al Gallo. Bordeando el bosque, nos dirigimos al noreste. para enseguida adentrarnos en el bosque tratando de seguir un sendero casi imperceptible en el que encontraremos algunos jitos. El sendero, a veces casi cerrado por la maleza y otras más abierto, nos conduce tras una corta subida, a un primer altozano con algunas rocas. Traspasadas estas, el camino continúa en la misma dirección, hasta un nuevo grupo de rocas que forman la cumbre del Pico Gallo.

Las vistas son muy parecidas a las que teníamos más abajo, pero ahora se nos abre una nueva ventana: aparecen las Ubiñas. Podemos contemplar el Cuitu Negru, Ubiña la Grande, la sierra de los Castillines, el Siete, el Crestón del Pasu Malu y los Fontanes. Y un poco más a la derecha, el Fariñentu, el Siegalavá y el Tapinón. A nuestros pies veremos Cármenes, Almuzara y Valverdin

Tras la contemplación del paisaje y las correspondientes fotos, continuamos camino desandando lo recorrido hasta el collado de Fin Trasnorios, donde volvemos a encontrarnos los indicadores de la ruta. Ahora se trata de un sendero, ya no es la pista ancha que traíamos pero es fácil de seguir.
 
Tras un tramo de praderas, nos acercamos a un corte del terreno por el sur, derecha, desde el que podemos contemplar el amplio valle de Gete y el pueblo del mismo nombre. Continuamos por esta cresta junto unas curiosas formaciones rocosas, hasta alcanzar la cumbre de Peña Grande, tras una fácil y entretenida trepada. Desde aquí seguimos con las mismas vistas a las que se agregan los pueblos de Gete y Getino.
 
Descendemos fácilmente por el lado contrario al que subimos y volvemos a los indicadores del sendero, ya con clara dirección norte, para bajar a Cármenes. El descenso es entretenido atravesando un precioso hayedo que en esta ocasión se encontraba totalmente pelado y con una estupenda alfombra de hojas. Aquí las indicaciones de la ruta están formadas por manchas de color amarillo en los árboles, ya que no hay un sendero definido y visible.

Acabamos el bosque y volvemos de nuevo a la pista que ya no abandonaremos. Siguiendo las indicaciones atravesamos el Barranco de Vellugas y tras una pequeña subida, iniciamos el descenso a Cármenes por el peor camino de todos los del día a causa del mucho barro que encontramos. La entrada a Cármenes la hacemos por la Calle Arguellos, muy cerca de la fuente seca con escudo, que vimos al salir. Siguiendo calle abajo, enseguida llegamos al punto de partida y final, en la plaza de la iglesia.

JAFPA




martes, julio 17, 2007

PEÑA TEN

5 de MAYO de 2007

Punto de partida: PUENTE DE LAS VEGAS (A 1 KILÓMETRO DE LA UÑA)
Punto de llegada: LA UÑA (LEÓN)
Mapa de la Ruta: TOPOGRÁFICO NACIONAL 80-III BURON Y 80-I OSEJA DE SAJAMBRE
Distancia total: 15 Km
Desnivel: De Subida 945 m. De Bajada 965 m.
Tiempo estimado: 6,30 HORAS
Dificultad: ALTA
Orientación: MEDIA


DESCRIPCIÓN: Para llegar a La Uña desde Oviedo, debemos coger la A-66 dirección Santander, y en el enlace de San Miguel de la Barreda pasaremos a la AS-17, que irá pasando por Riaño, Langreo, el Entrego, Sotrondio, Pola de Laviana y se meterá por el valle del Nalón hacia Rioseco y Campu Caso, con punto final en el Puerto de Tarna. Aquí pasa a la vecina provincia de León con la denominación de C-635 y se dirige a Riaño. Después de recorrer 7 kilómetros llegaremos a La Uña. Como un kilómetro antes podemos dejar el coche, cerca de un puente que cruza el Río Esla y ya nos encontramos en el Camino de Ventaniella. Desde La Uña deberemos seguir por la carretera por la que veníamos hasta encontrar el puente.

La primera parte de la ruta discurre por esta pista, entre prados y con el arroyo a nuestra izquierda. Pasaremos bajo las paredes de la Peña el Castiellu y al poco cruzaremos una portilla metálica, que deberemos dejar cerrada. Enseguida tendremos ante nosotros el Pico Pileñes, inseparable de Peña Ten.

Tras algunos pasos más, la inconfundible figura de Ten aparecerá a nuestra derecha. Cruzaremos el Arroyo de las Corvas y a continuación giraremos a nuestra derecha (NE), por la margen derecha del arrollo siguiendo un incipiente sendero que se adentra en el piornal. Enseguida salimos a las camperas y pasaremos junto a dos buenas cabañas. Desde la segunda iniciaremos una subida hacia un hombro que se forma al oeste a los pies de la peña. Luego iremos subiendo en diagonal con dirección noreste, siguiendo los pliegues de la roca y en busca de una hondonada que podemos ver a la mitad de Peña Ten. Por aquí no hay un camino muy definido pero no está malo de subir si buscamos los mejores pasos. En algún momento atravesaremos zonas de piedras sueltas pero no tienen problema. La maleza que se forma nos sirve también de apoyo.

Alcanzada la hondonada que mencionábamos, por la parte de arriba vemos un sendero que procede del este, de donde venimos. Para acceder a él, desde donde iniciamos la subida a la peña, deberemos seguir con dirección norte a traspasar la zona de roca que tenemos por encima de nuestras cabezas. Hay que realizar alguna sencilla trepada y accederemos a una vallina de hierva por la que vemos el sendero a seguir. Hay que tener en cuenta que este camino está un poco expuesto al inicio de la trepada.

Desde la hondonada seguiremos el sendero que va subiendo con dirección NE y que nos situará en el collado las Corbas, donde vemos la abrupta cara este de Peña Ten, con sus laderas de piedras sueltas. Frente a nosotros, norte, la recortada cresta de la peña, por donde debemos seguir. La ascensión, aunque dura, se hace entretenida y se suaviza gracias a los zigzags del sendero. Vamos recorriendo toda la cresta dejando a nuestra derecha las profundas caidas hacia los Puertos de la Fonfria, por donde daremos la vuelta. Después de unas tres horas de haber iniciado la caminata, hoyaremos la cumbre de Peña Ten donde hay un vértice geodésico y un buzón montañero.

Magnífica atalaya que nos ofrece unas estupendas vistas de Picos de Europa, con Peña Santa en primer término; toda la montaña de Ponga y de Reres hasta el Sueve, y al sur, el Macizo del Mampodre. Un estupendo mirador donde extasiarse contemplando lo que nos rodea, mientras reponemos fuerzas para continuar la marcha.

Teníamos previsto seguir toda la cresta de la mole para descender a los Puertos de la Fonfria, pero como no andábamos muy bien de tiempo, decidimos descender por la pedriza de la cara este. Para ello caminamos un poco en dirección norte por la cresta, hasta encontrar un paso que aunque inclinado, nos permitía caminar por él, buscando la zona de piedras sueltas, por las que nos deslizamos en vertiginoso descenso. Cuando se acaban las piedras pequeñas por las que es una gozada deslizarse, aparecen otras de un tamaño mucho mayor y por ellas el tránsito es algo más penoso, pero no tienen ningún problema. Alcanzadas las praderas, continuamos descendiendo con dirección este, en busca de la pista que une La Uña con Arcenorio y que veíamos desde la cumbre. Los campos están preciosos esta primavera, gracias a lo mucho que llovió y a las nevadas algo tardías que tuvimos. Es una delicia caminar por ellos.

Alcanzamos el Camino de Arcenorio poco más debajo de una pequeña caseta y antes de llegar a una cuadra moderna de buenas proporciones. El camino no tiene perdida y aunque con algunos rodeos, nos va aproximando a nuestro destino. Junto a una señal indicativa lo abandonamos y cruzando por los Campos de María, volvemos a él mucho más abajo y ya muy cerca de La Uña a donde llegamos después de seis horas de haber empezado a caminar.