lunes, septiembre 11, 2006

PASEO EN SOMIEDO POR EL PICO BLANCO Y MURIA BRAVA

26 de AGOSTO de 2006

Punto de partida: TORRESTIO (LA BABIA, LEON)
Punto de llegada: TORRESTIO (LA BABIA, LEON)
Mapa de la Ruta: MAPA DE SOMIEDO DEL GRUPO DE MONTAÑA VETUSTA
Distancia total: Aproximadamente 20 Km
Desnivel: De Subida 768 m. (Acumulado 926 m) De Bajada 768 m.
Tiempo estimado: 7 a 8 HORAS
Dificultad: MEDIA por la distancia
Orientación: FACIL

DESCRIPCIÓN:

A pesar de ser un paseo por el Parque Natural de Somiedo, el inicio y final de la ruta lo realizamos en el pueblo leonés de Torrestio. Para llegar a Torrestio desde Oviedo, cogeremos la carretera N-630 con dirección Trubia y aquí seguiremos por la AS-228 dirección Teverga. En San Martín continuamos por la AS-228 dirección Puerto de Ventana y aquí, al pasar a la vecina provincia de León, la carretera pasa a denominarse LE-481. Seguimos por esta recién reparada carretera durante unos cinco kilómetros y en una cerrada curva a izquierda, sale por la derecha una estrecha carretera con dirección a Torrestio (1.360 m). Tras otros cuatro kilómetros llegaremos a este pequeño pueblo donde podemos dejar el coche delante del único y buen bar de la localidad.

Ya andando, cruzaremos el pueblo teniendo precaución con las gallinas, tal como se indica con sendas curiosas señales de tráfico. Dejamos a la derecha la pista que se dirige al Puerto de San Lorenzo por el Camin Real de la Mesa y después de atravesar el Río Traspando, junto a las últimas casas del pueblo, sale una pista hormigonada a la izquierda, que en dura subida nos sitúa en el inicio del Valle de Valverde. Tal como indica el cartel de madera que hay sobre la señal de velocidad máxima 30 km/h, el otro ramal de la pista se dirige a los Lagos de Saliencia y por ella haremos el regreso.

La amplia pista recupera la horizontalidad y el camino se hace más llevadero. Pronto alcanzamos unas instalaciones agropecuarias y poco más adelante podemos abandonar la pista si preferimos pisar terreno algo mas mullido. De todos modos, la pista continúa su recorrido hasta llegar a un chozo en el que se convierte en camino y sigue ascendiendo hasta el Collado El Quexeiro donde se une al que ahora cogemos como alternativa. Pasamos al otro lado del Arroyo de Valverde y seguimos paralelos a él por el poco marcado sendero. Pasamos a los pies del Pico Morronegro, teniendo al otro lado del valle la Peña Vallera y el Pico Solarco. El camino es cómodo y vamos ascendiendo sin mayores esfuerzos. Alcanzamos un poste indicador del nivel de la nieve, pintado en franjas blancas, verdes y amarillas, donde el camino tuerce a la derecha para buscando el centro del valle por donde llega el otro sendero antes mencionado. Estamos en El Quexeiro (1.755 m).

En este punto aparece una nueva y muy marcada pista que desciende con dirección sur para dirigirse a La Majua. Nuestro camino sale a la derecha (oeste) a pasar entre las moles de Peña Congosto y Peña Solarco. Es La Hoz, que nos da paso al Valle de Congosto. A nuestra izquierda corre un pequeño arroyo, el Río de la Majúa. Al entrar en las praderas de Congosto, justo donde existe un pequeño cierre, abajo, al otro lado del río, hay una muy buena fuente de heladas aguas todo el año.

Caminamos por las praderas y después de pasar junto a una gran piedra que hay en el desdibujado camino, iremos tendiendo a la derecha, para acercarnos a las ya visibles masas calizas del Calabazosa y el Pico Blanco. Precisamente debemos ascender al collado que se forma entre ambas cumbres y lo haremos por un marcado camino que zigzaguea por la verde vallada. Al final, izquierda, del crestón calizo del Pico Blanco, vemos una puntiaguda piedra que apunta hacia el cielo. Es el Diente de la Cuerria, nuestra segunda cumbre del día. Pero de momento nos encontramos subiendo al collado de los Puertos de Congosto bajo la atenta mirada de un buen rebaño de rebecos que nos contemplan nerviosos. Mientras subimos vamos contemplando la vertical pared del Pico Blanco, inaccesible desde esta cara sur. Pero nuestros miedos se desvanecen al alcanzar el collado. Una practicable pedrera nos permitirá la ascensión.

En el collado se abren a nuestros ojos el inmenso paisaje lunar de los Puertos de Congosto, que bajan a los Lagos de Saliencia que no son visibles desde este punto. Ascendemos la pendiente que nos separa de lo más alto del Pico Blanco (2.070 m) y nos situamos en la estrecha cuchilla de esta escarpada cumbre. La visión del Valle de Congosto a vista de pájaro es impresionante. Las caídas son verticales desde la enriscada atalaya. Al sur, al otro lado del valle, las peñas de Congosto y a la derecha aunque algo más alejado, aparece el Montihuero. Por el Oeste vemos la Torre de Orniz y la recortada cresta del Muria Brava y más al norte y en la lejanía, la inconfundible silueta del Cornón. Algo más cercana, la mole de Peña Chana, Peña Negra y Los Albos, que sobresalen en la extraña imagen lunar de esta zona norte.

Descendemos de la cumbre un poco ateridos por el frío aire que se levantó, por la única cara que se puede hacer sin problemas, por la norte. Continuamos pegados a la caliza con dirección oeste y al llegar a un collado, Collada la Cuerria, antes de bajar a él, buscamos en el final de la caliza del Pico blanco una canal en forma de chimenea y por ella ascendemos buscando los mejores pasos, para auparnos en vertical ascensión, a la inclinada piedra que forma el Diente de la Cuerria (2.027 m). Si, se trata de una piedra lisa e inclinada hacia el Valle de Congosto y que tiene una extraña atracción. Es la segunda vez que subo a ella y en ambas la tendencia fue acomodarse en esa laja a contemplar plácidamente el paisaje.

Aunque nos encontrábamos muy cómodos en esta atalaya y un tímido sol calentaba nuestros cuerpos, había que seguir y hubo que bajar del Diente. Lo hacemos por el mismo sitio de la subida y descendemos al Collado de la Cuerria para seguir a Muria Brava que no es otra que la cresta caliza que tenemos delante.

Debemos recorrer casi toda la pared de Muria Brava por su cara norte, desechando una canal que parece subir a lo más alto. Cuando estemos a la altura del Pico Rubio, el central, de los Albos, Veremos una ancha canal herbosa que se dirige a un collado. Debemos subir su empinada cuesta casi hasta el final. Pero antes de llegar a la pared de La Muela, a la izquierda veremos una canal más estrecha que se encarama a lo alto de la caliza torre. Ascenderemos por ella como si de una escalera se tratase y pronto haremos cumbre en la estrecha franja de la Muria Brava (2.128 m).

Las vistas son similares a las que tuvimos en las dos cumbres anteriores, pero en esta ocasión tenemos mucho más cerca la Torre de Orniz de la que solo nos separa la contigua peña de la Muela con casi la misma altura de Muria Brava. A nuestros pies por el lado sur, la Laguna de Congosto y por el norte la desolada superficie lunar que venimos contemplando casi todo el día. Desde la atalaya de Muria Brava hacemos visualmente el recorrido que aún nos resta para finalizar la ruta de hoy. Vemos como un sendero hacia el este, recorre la cara norte de las cumbres anteriores buscando cerrar el círculo que envuelve la zona donde se encuentra el Lago Calabazosa que no vemos pero intuimos. Un extraño cielo con nubes en forma de embudo por el que parece que en cualquier momento puede comenzar a caer agua, nos apura para descender. Desandamos el camino hasta la Collada la Cuerria y aquí tomamos un marcado camino que vemos continuar en la lejanía. Casi sin perder altura vamos recorriendo el circo de cumbres que nos vigilan por el este. Son La colorada, Peña Cualmarce y Peñas Trespando. Aquí ya tenemos una vista completa de los dos lagos, el Calabazosa y el Cerveriz. Entre la Peña Trespando y la Peña La Braña, se abre una collada, Abertura Arenera por donde podemos acceder al Puerto de Traspando y a Torrestio, lo mismo que desde la siguiente collada de La Forcada.

Pero nuestra intención es la de cerrar el círculo llegando al Lago la Cueva y a la Collada de La Farrapona. Por debajo nuestro y por encima del Lago Calabazosa vemos una pequeña cabaña en una vega. Es la Majada Calabazosa. Sin necesidad de bajar a ella, perdemos un poco de altura para buscar un sendero que vemos pasar sobre un hombro que se encuentra sobre la majada. Alcanzado este sendero el camino ya no tiene pérdida. Pronto vamos a salir por la Horcada Calabazosa a dar vista al Lago La Cueva y al amplio sendero que lo rodea para terminar a los pies del lago y muy cerca de la pista que baja de la Farrapona, junto a una antigua construcción perteneciente a la mina que allí se exploto hasta no hace mucho tiempo.

Alcanzamos la pista por la que nos dirigimos (derecha) al Alto La Farrapona y aquí continuamos al este en descenso, siguiendo toda la pedregosa pista que sin pérdida nos lleva al punto de partida tras dejar a la derecha el camino que cogíamos por la mañana en el inicio de esta bonita ruta por el Parque Natural de Somiedo.

JAFPA